Solemos adaptar nuestra manera de vida a la del perro generando así, no solo una gran incomodidad en nuestras rutinas diarias, sino también dejando grandes vacíos en las expectativas de nuestro perro.
Humanizamos sus conductas y arruinamos así una correcta comunicación, desgastando la relación con ellos, que todo darían por vivir en armonía con nosotros.
Lo importante entonces sería reconocer las necesidades de un perro y comprender como afectan las mismas en su comportamiento para desde allí poder evitar y corregir los ya tan conocidos problemas comportamentales.
Al comprender al perro y la falta de comunicación que se genera en cada uno de estos “problemas”, podremos no solo enseñarles a solucionarlos, sino también a que el día de mañana usted también nos pueda ayudar en este gran proyecto inspirado en una correcta comunicación.

Pudiendo solucionar los problemas de otros propietarios, generando así, una gran cadena para establecer una verdadera y profunda conexión con esos cánidos de corazón noble que conviven con nosotros.
Nuestro motor de inspiración es volver a confirmar que con orgullo no quedan dudas: “El perro será por siempre el mejor amigo del hombre”.
Pero no podremos reafirmar esto sin antes tener en cuenta esta apreciación de Corey Ford que tiene que ver con educarnos a nosotros mismos antes de interferir en el cotidiano contacto con la naturaleza que tanto nos recuerda a diario un perro y afirmar entonces que: “Educado de manera adecuada,  el hombre puede ser el mejor amigo del Perro”.

“Si querés un cachorro, te enseñamos a elegirlo.
Si tenés un cachorro, te enseñamos a educarlo.
Y si ya creció, te enseñamos a disfrutarlo.”

Escuela de Adiestramiento y Comportamiento CaninoBomberos Metropolitanos Voluntarios Vuelta de Rocha